miércoles, diciembre 11, 2013

Nudos

Manos atadas. Brazos anudados, piel despojada. Calma rota.
Me duelen los ojos de llorar con motivo, de mirar atrás, de rogar por algo que sé de antemano que no va a suceder.
Y la vida, convertida en un mosaico grotesco. Miles de teselas mugrientas, que se clavan en los párpados rotos de impotencia y desesperanza.
Respirar es tan difícil así...

jueves, marzo 14, 2013

No todos los cuentos son iguales

Se marchó.
Tomó un vuelo camino a su nueva vida y marchó. Caminó deprisa, besando cada paso, devorándolo, casi de una forma lujuriosa. Se marchó en busca de aquello que había perdido. Buscó sobre cada banco del parque, la piel que no latía junto a su cuerpo. Buscó en cada orilla los besos que ya no sabían a nada. Buscó en cada abrazo, algo que le recordará su existencia.
Tomó lo que le dieron y dió lo que tenía. No miró las fotos de la pared, ni buscó más mentiras en la alfombra que piel con piel y labios encontrados. No escuchó canciones de amor, ni rezó por el día siguiente, ni brindó por el futuro. Vivió atropelladamente y fue feliz.

domingo, marzo 03, 2013

Estación

Sigo aquí. Escondida detrás de una columna de la estación.
Refugiándome entre el sonido de las personas que se despiden para siempre, aunque no sepan decir adios. Recordando mis propias despedidas, las que me tatuaron la piel, y me dejaron vacía por un instante.
Aquí. Ahogada en mis ansias de vivir. De tomar las calles y vivirlas libre. Eterna. Apoyando la frente en los cristales, desnudándome bajo la lluvia de mentiras que me acarician la espalda.
No sé si alguna vez me fui.

miércoles, septiembre 19, 2012

Algas

Hoy camino, un paso delante de otro.

Los pies, descalzos por la arena que llega a tu orilla. Sangre tibia en las manos frias. En los dedos muertos, en la sonrisa herida.

Círculos que se concentran  en las algas que depositas en mi cuerpo. En las rocas que abren este oceano que nos encuentra. Pasos en la arena, dormida, como nosotros tal vez.

Y busco como cuando sabía buscar, y espero cómo jamás quise ni supe hacerlo. Tus ojos se iluminan en algún lugar cercano, besando los pasos que la arena, hambrienta, devora.

Inundada de la sal que a veces se cae de mis ojos hasta el alma, hasta el alma herida que no entiende ya de preguntas ni respuestas. Hasta aquella que supo ser y estar y ahora se enreda en esas algas que traes hasta mis rodillas.

Camino. Aun no sé el lugar al que ir.

sábado, julio 21, 2012

Brindar

No sé si es sano enamorarse de la nostalgia o emborracharse de recuerdos...


... pero hoy quiero brindar por esos días en los que las risas llenaban todos los espacios posibles; por esos días en los que nos tirabamos los trastos a la cabeza y todo se solucionaba con una tirita y un abrazo; por esos días en los que la piel dolía más que el alma.

Brindar por las manos tibias de la abuela lavando nuestros pecados con caricias; por los veranos eternos, y los atardeceres infinitos. Brindar por las bolas de nieve de aquel invierno desconocido que nos enseñó a crecer.

Brindar por tu piel, por tus besos y por tus ojos clavados en los míos.

Por las murallas caídas, por los puentes levantados gracias a las sonrisas de Pablo, de Ángela, de Miguel Ángel, de María, de Mario, de Carmen, de Jorge, de Manuel, de Álvaro y por la incipiente sonrisa de Chloe.

Brindar por las personas que estan, queriendo estar, sin ataduras. Por las que han estado y las que quedan por llegar. Por los besos que he dado y los que me quedan por entregar.

Por las palabras que no se borran, por las historias que nos anudaron el estómago, nos partieron en dos, en tres y en cuatro, pero nos hicieron más fuertes.


Por todo ello, por lo que fue y por lo que será.

Salud!

martes, julio 10, 2012

Y qué se yo...

Si sólo entiendo de unir palabras, de escupirlas dibujando trazos alrededor de mi cuerpo. Si no sé más de lo que soy y no soy nada la mitad de los días confusos.

Si ni mi paz es bastante para recoger las lágrimas de mis ojos, si mi guerra es necia hasta para comenzar la batalla.

Sólo sé lo que amo, y sólo creo en ti.

martes, abril 10, 2012

Ausencia

No quiero más mentiras que me acaricien el vientre. Ni palabras que enternezcan la ausencia. Esta ausencia que de ausencia me mata. Esta ausencia que convierte en agua toda copa de vino, que quema la ternura de tus manos en mis caderas. Esta ausencia que me cierra los ojos inertes, que despega de mi piel la pasión, que se clava en mi alma y la vuelve yerma como mi cuerpo. Cuerpo que tirita ausente de su propia ausencia.
No quiero seguir engañándome con palabras bonitas ni con esperanzas vanas.
Hoy se me secan las ganas de sonreír.