jueves, febrero 22, 2007

Historias

Tengo un manojo de historias en los labios que se me escapan cuando callo.

Cuando las palabras toman vida lejos del blanco casposo del silencio y de la mediocridad. Cuando las palabras se adueñan de mi cuerpo, de la piel de mis manos, de mis labios entreabiertos, yo me limito a obedecer.

No soy más que una insolente y caprichosa sombra más en estas calles abarrotadas de humo y ruido, de polvo de ladrillo y voces de gente que no sabe callarse para no tener que escuchar. No soy más que un trozo de carne y piel que anda sin detenerse, sin mirar, sin saber nada.

Cuando las palabras toman vida, cuando los labios hieren el silencio con gritos y vomitan lo que esta boca ya no se molesta en pronunciar, cuando mi alma se asoma al precipicio de este cuerpo que poco o nada quiere entender.

Cuando escribo… siento. Cuanto siento, soy.

lunes, febrero 19, 2007

Flores secas

A veces se escapa de la cama a media noche a pasear por alguna calle abarratoda de gente, con un ramillete de flores secas sin importarle que las hojas se caigan marcando el camino de vuelta.

No hay más que ella. No hay coches, ni trozos de cristales de botellas vacías, ni gritos, ni más alma que la suya. Dejó de respirar hace tiempo, de verse en los espejos, de escucharse reír de madrugada, ya no hay besos en los bolsillos ni recuerdos en la guantera. Tropieza con algún cadáver de vez en cuando, lo pisa sin cuidado y continúa con su paseo nocturno. No mira al cruzar las calles y atraviesa los coches que intentan destrozar las manchas de humedad del asfalto. Hoy llueve. Hace viento. El ramillete esta casi vacío, alguna hoja y una flor que intenta caer pero aun no puede. Los ojos de algún gato moribundo en un callejón tal vez.

A veces se muere y otras veces sin embargo…

miércoles, febrero 14, 2007

Anoche

Anoche soñé contigo.

Estabas igual. Tu pelo, tus ojos, tus manos y tu voz. El tiempo hay cosas que no desdibuja.

Tus manos... no he olvidado su tacto ni un solo día en los siete años que llevo sin ti. No te dije aquel día lo que quise decirte, no te bese la frente, no te pedí que te quedaras conmigo... que te quedaras con ella.

Ahora empiezo a vivir, ahora... ahora empiezo a verme feliz, a serlo, a sentirme plena, a vivirme, a tomar las manos con las que quiero compartir mi vida. Ahora necesito las tuyas, acariciándome el pelo, tocándome la punta de la nariz.

Ahora que echo de menos como nunca antes tu sombra junto a ella. Ahora que te necesita porque se parece a ti sin darse cuenta cada día más. Ahora que los días han cambiado a quienes te vieron llegar e ir, ahora que me da miedo no tenerte al despertar.

Ahora... sólo quiero pedirte algo, por las cosas que quise compartir contigo y no pudimos. Vuelve esta noche a mis sueños y déjame decirte lo que no te dije aquel día.

jueves, enero 11, 2007

Privación

Suave, muy suave sin dejar de ser. Prívame de tus manos, de ti, prívame de tus ojos, de tu sexo, de tu sal y del ácido con el que riegas las baldosas de esta calle. No entiendo de amor ni de paz, no entiendo de agua ni de sed, ni siquiera entiendo de palabras y aun así te las incrusto en la espalda. Pierdo otra vez. Pierdo de nuevo. Y no tengo miedo ni autoestima, y no tengo muescas en ninguna pistola de fogueo. Por no tener no tengo ni ganas de tener ganas, y no olvido que para eso estan las marcas de mis labios, para eso tengo la sal y las heridas, para eso los peldaños que me conducían aunque falten puertas y rellanos. Y otra noche más en la que la luna pesa menos que la ventana desde la que te busco.

miércoles, enero 03, 2007

Crecer

Las lunas infinitas que palidecen con sólo mirarnos.

Tan amplios, tan soberanamente impertinentes, crápulas y canallas, poetas y asesinos de versos, devoradores implacables de hojas en blanco que transformábamos en cualquier cosa que necesitáramos escupir.

Terribles y mezquinos, soberbios e irreverentes. Torcidos y zurdos. Rebeldes adheridos a cualquier causa que nos levantara el estómago y nos hiciera vomitar.

Sinceros hasta el dolor ajeno, y el propio. Autocompasivos sin compasión. Odiando al pasivo, al que se deja arrastrar, a los muros, a las líneas pintadas en el suelo, a los colores que ondean en trozos de tela, a los himnos, a lo limitado, a lo aburrido, a lo pactado.

No... nadie dijo que crecer significara negarse.

viernes, diciembre 29, 2006

Feliz 2007

Esta noche cojo un autobus hacia su felicidad.

Llevo viéndolo sonreir una semana.

León nos espera. Nos presentará un nuevo año.

Nuestro año.

FELIZ 2007