Tengo unas exageradas ansias de lamer tu piel
viernes, julio 29, 2005
jueves, julio 28, 2005
A veces cuando sueño... olvido
Ataduras.
Cadenas aferrando a paredes imaginarias.
Sudor y sexo mezclados con pasión y deseo... o tal vez nunca mezclados... tal vez simplemente confundidos.
La simplicidad de lo que debió ser, la complejidad de lo absurdo pero real.
Arañazos en el alma ajena, sequía en la propia, miseria... dolor... rocas de sal que se deshacen en la mirada o cuando miramos... o cuando somos mirados...
Mentiras que pueden ser verdad, pero que tal vez no lo sean. Interrogantes, palabras que no llenan los huecos de los moldes creados.
Besos en la espalda, en el cuello, en los pétalos, en las espinas del tallo, en la sangre reseca, en la tierra en la que las píernas se siembran.
Cadenas aferrando a paredes imaginarias.
Sudor y sexo mezclados con pasión y deseo... o tal vez nunca mezclados... tal vez simplemente confundidos.
La simplicidad de lo que debió ser, la complejidad de lo absurdo pero real.
Arañazos en el alma ajena, sequía en la propia, miseria... dolor... rocas de sal que se deshacen en la mirada o cuando miramos... o cuando somos mirados...
Mentiras que pueden ser verdad, pero que tal vez no lo sean. Interrogantes, palabras que no llenan los huecos de los moldes creados.
Besos en la espalda, en el cuello, en los pétalos, en las espinas del tallo, en la sangre reseca, en la tierra en la que las píernas se siembran.
lunes, julio 25, 2005
Amanecer
Dejó de respirar. Dio otra vuelta entre las sábanas y al tocarle se obligó a dejar de vivir.
Llevaba horas rescatándose entre pesadillas constantes, en las que sus ojos no eran suyos y su boca le pertenecia a otros. La voz que emitía era tan debil que no se escuchaba... se veía.
Con el rostro amoratado, las manos confundidas, y aun su sabor entre los dientes se despidió ópaca y gris de las arrugas que dejaba en la cama, de la forma de su cabeza en la almohada... del calor del cuerpo que dormía ajeno al adios con el que una vida se apagaba a su lado.
Llevaba horas rescatándose entre pesadillas constantes, en las que sus ojos no eran suyos y su boca le pertenecia a otros. La voz que emitía era tan debil que no se escuchaba... se veía.
Con el rostro amoratado, las manos confundidas, y aun su sabor entre los dientes se despidió ópaca y gris de las arrugas que dejaba en la cama, de la forma de su cabeza en la almohada... del calor del cuerpo que dormía ajeno al adios con el que una vida se apagaba a su lado.
jueves, julio 21, 2005
Buenos Aires
Nunca pensar fue tan facil como ahora.
Desde que vi las luces de la ciudad a través de la ventanilla del avión, entendí que era una buena oportunidad para conocerme. Y es así.
Pensar es tan facil aquí.
Todo extraño, todo desconocido, mi mente viaja más rápido que cualquiera de los miles de coches que veo a diario por estas calles monstruosamente grandes.
Disfruto del frío, de la ciudad, de lo nuevo, de lo desconocido, de la compañía... disfruto de mi misma casi tan desconocida como el resto de las cosas que hoy me rodean.
Desde que vi las luces de la ciudad a través de la ventanilla del avión, entendí que era una buena oportunidad para conocerme. Y es así.
Pensar es tan facil aquí.
Todo extraño, todo desconocido, mi mente viaja más rápido que cualquiera de los miles de coches que veo a diario por estas calles monstruosamente grandes.
Disfruto del frío, de la ciudad, de lo nuevo, de lo desconocido, de la compañía... disfruto de mi misma casi tan desconocida como el resto de las cosas que hoy me rodean.
viernes, julio 08, 2005
Qué hacer?
Qué hacer...
cuando no se entiende, cuando quieres entender y no te dejan...
cuando la vida no te da oxígeno para respirar y cuando crees tenerlo se vicia...
cuando la gente te pregunta y no tienes respuestas...
cuando eres tú el que te preguntas...
cuando quieres mar, arena y playa, y te pierdes en mitad de una cordillera...
cuando la frialdad ajena te desarma...
cuando los deseos nunca dejan de ser deseos...
Qué hacer con las sonrisas de tus madrugadas si la mañana llega...
Qué hacer si no sabes que hacer...
cuando no se entiende, cuando quieres entender y no te dejan...
cuando la vida no te da oxígeno para respirar y cuando crees tenerlo se vicia...
cuando la gente te pregunta y no tienes respuestas...
cuando eres tú el que te preguntas...
cuando quieres mar, arena y playa, y te pierdes en mitad de una cordillera...
cuando la frialdad ajena te desarma...
cuando los deseos nunca dejan de ser deseos...
Qué hacer con las sonrisas de tus madrugadas si la mañana llega...
Qué hacer si no sabes que hacer...
jueves, julio 07, 2005
Pésame
Londres, 7 de julio de 2005.
Mi más sentido pésame a las victimas, a los heridos
Pésame para los miles de caídos en Irak
Pésame para África por el hambre que ignoramos, por los muertos de estómago vacío
Pésame a los que creen y confían en que otro mundo mejor es posible
Pésame a los que vendieron su alma a cambio de dinero, petroleo, poder, religión o líneas en un mapa
miércoles, julio 06, 2005
Playa
Si quieres ... dame tu mano. Únela a mis dedos para acariciar la arena fría, desnuda y fría, como mi cuerpo, como mi rostro, como el oceano que cubre mis piernas, para dibujar las letras que se resbalan por la piel de nuestros brazos dándonos calor.
Si quieres... no nos permitiremos pensar, ni soñar, ni lamentar... sólo tu y yo, y nuestros dedos moviéndose rapidamente escribiendo el epitafio de esta tarde, la bienvenida de un anochecer. Palabras saladas, casi líquidas como el sabor de tus labios.
Si quieres... todo se desvanecerá mañana, como lo que te escribo en la arena húmeda, como tus huellas en la orilla de esta playa, como las olas que mueren, como el sol que agoniza mientras tu piensas si tomas mi mano o no.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)