Regresar? No quiero. No pretendo pintar encima de estas paredes y después correr a limpiarlo con los jirones de tela que se anudan a mis caderas. No es nostalgia, no es melancolía. Son recuerdos. Y los recuerdos no dan ni quitan vidas en esta casa. Ya no quedan gatos en los tejados, tal vez alguna salamandra desentumeciendo la pared blanca pintada de agosto.
No quiero besar fotos, ni ahuyentar fantasmas que no existen. El mar esta cerca, lo suficientemente cerca para olerlo cuando mis pasos lo deciden, lo suficientemente lejos para extrañar la paz de su inmensidad. Volcarme en mi mar, acallar el viento con solo un dedo besar la arena y caminar por la espalda del mundo.
Las olas no azotan escolleras que se dibujan en papel, ni la sangre brota de esta boca que no entiende de odio. Empiezo a contar las palabras que me llevan hasta la orilla y sin embargo la orilla ni entiende ni quiere entender de versos rotos. El suelo se moja cada madrugada dicen que ya no quedan botes a los que subirse para encallar de nuevo.
No quiero lamentar lamentos pasados, ni entender aquello que no entendí. Las ventanas se cerraron a destiempo, con golpe y portazo, rompiendo las cortinas, deshilachando los rastros de piel que dejé dándose un baño de luna en el alfeizar.
Sabedme feliz.
lunes, agosto 27, 2007
jueves, agosto 16, 2007
Habitación
La soledad no me asusta, nunca me asustó. Me dio, sin embargo, algunos de los mejores momentos de mi vida. Me sentí plena y certera cuando nadie me miraba, cuando mis defectos estaban expuestos como yo, cuando fui debil y cuando fui fuerte.
No me asusta quedarme en esta habitación durante horas, besando las paredes que me dan sombra. Afilandome las uñas con las preguntas sin respuesta que tengo en el bolsillo derecho, y con las respuestas sin pregunta que no supe bien donde guardar.
Que tengo miedo, ni es nuevo ni ensucia páginas, pero el miedo que tuve alguna vez fue no saberme propia y hoy me sé. El miedo evoluciona a saltos como mi vida.
Tengo frío, y lágrimas tibias en un tarrito escondido detrás de algun trozo de alma.
Y miedo... de tu miedo.
No me asusta quedarme en esta habitación durante horas, besando las paredes que me dan sombra. Afilandome las uñas con las preguntas sin respuesta que tengo en el bolsillo derecho, y con las respuestas sin pregunta que no supe bien donde guardar.
Que tengo miedo, ni es nuevo ni ensucia páginas, pero el miedo que tuve alguna vez fue no saberme propia y hoy me sé. El miedo evoluciona a saltos como mi vida.
Tengo frío, y lágrimas tibias en un tarrito escondido detrás de algun trozo de alma.
Y miedo... de tu miedo.
viernes, agosto 03, 2007
Tempus fugit
Los días pasan rápido ultimamente. Se esfuman entre las nubes de calor que nos ahogan, y nos aprietan las muñecas para tirar de nosotros de un lado para otro.
Y el tiempo todos sabemos que nunca jugó a mi favor. Me asombra y preocupa que hoy lo haga.
Aprendía rápido entonces. Cuando no sabía que esperar de nadie, cuando pensaba que lo controlaba todo y sin embargo los golpes venían del lugar más inesperado. Ahora aprendo lento. Pausada e inquieta. Miro a los lados y sigo cruzando sin mirar. Dos pasos lentos y dieciseis rápidos.
Bailando freneticamente sobre el alfeizar de esta ventana, sobre el cesped recien cortado, sobre los trozos de cristal del pasado, sobre los besos antiguos, sobre las declaraciones eternas de efímeros amores, sobre los lamentos ajados y las sonrisas perpetuas, sobre las lágrimas que no supe verter, sobre la paz, sobre la guerra, sobre los pisotones que me dieron cuando no bailaban al mismo ritmo que yo.
Y el tiempo que siga volando.
Y el tiempo todos sabemos que nunca jugó a mi favor. Me asombra y preocupa que hoy lo haga.
Aprendía rápido entonces. Cuando no sabía que esperar de nadie, cuando pensaba que lo controlaba todo y sin embargo los golpes venían del lugar más inesperado. Ahora aprendo lento. Pausada e inquieta. Miro a los lados y sigo cruzando sin mirar. Dos pasos lentos y dieciseis rápidos.
Bailando freneticamente sobre el alfeizar de esta ventana, sobre el cesped recien cortado, sobre los trozos de cristal del pasado, sobre los besos antiguos, sobre las declaraciones eternas de efímeros amores, sobre los lamentos ajados y las sonrisas perpetuas, sobre las lágrimas que no supe verter, sobre la paz, sobre la guerra, sobre los pisotones que me dieron cuando no bailaban al mismo ritmo que yo.
Y el tiempo que siga volando.
martes, julio 24, 2007
Electra
Inquietante. Súblime y casi despótico. A veces frío, intolerante, racional hasta la irracionalidad. Anclado, absurdo, inteligente a un paso de la genialidad.
Trabajador incansable, tirano, egocéntrico, tan tierno que se puede derretir con una caricia y sin embargo inaccesible como un bloque de hierro compacto.
Temible, apático, caprichoso, noble, sincero, leal y ese brillo en sus ojos cuando esta cerca.
Te échare de menos.
Trabajador incansable, tirano, egocéntrico, tan tierno que se puede derretir con una caricia y sin embargo inaccesible como un bloque de hierro compacto.
Temible, apático, caprichoso, noble, sincero, leal y ese brillo en sus ojos cuando esta cerca.
Te échare de menos.
lunes, julio 16, 2007
Sutiles
Sutiles, podríamos serlo esta tarde. Asomarnos sigilosos a una vida ajena, no cualquiera... una interesante. Alguna vida que nos haya robado el sueño al menos una noche, o tal vez muchas.
Podríamos serlo. Mirar a los ojos y verternos en un mar de insinuaciones. Podríamos hacerlo, no? Caminar sin mirar a las orillas de este día de julio, y tocar con los dedos las palabras que desprendemos de alguna boca muda y conocida. Cosida tal vez?...
O escribir en la almohada un pequeño ramillete de halagos, o besar las palmas de las manos del que sueña con acariciar, o pintar el agua de colores.
O podríamos dejar de ser sutiles y apagar la luz.
Podríamos serlo. Mirar a los ojos y verternos en un mar de insinuaciones. Podríamos hacerlo, no? Caminar sin mirar a las orillas de este día de julio, y tocar con los dedos las palabras que desprendemos de alguna boca muda y conocida. Cosida tal vez?...
O escribir en la almohada un pequeño ramillete de halagos, o besar las palmas de las manos del que sueña con acariciar, o pintar el agua de colores.
O podríamos dejar de ser sutiles y apagar la luz.
jueves, julio 12, 2007
Sub-ego
Piel que se ausenta de este estrecho mundo en el que anclamos aquel día. Piel que se debilita y se entierra, piel que se asoma a lo que fue y ensordece las palabras que día a día mutila y arranca a su boca.
Temerosa y pequeña, ajada, fea, sorda, muda. Y esta vida que me arranca sonrisas de vez en cuando y que merece más de lo que soy.
Soy tan poco esta mañana, y ayer y antesdeayer.... y su pecho que merece tanto y tan poco le doy.
Tal vez mañana me quiera un poco más.
Temerosa y pequeña, ajada, fea, sorda, muda. Y esta vida que me arranca sonrisas de vez en cuando y que merece más de lo que soy.
Soy tan poco esta mañana, y ayer y antesdeayer.... y su pecho que merece tanto y tan poco le doy.
Tal vez mañana me quiera un poco más.
viernes, julio 06, 2007
Julio
Empieza el día. Llevo 7 horas tendida en una cama en la que cada día me cuesta más dormir. Se me anudan las sabanas a los pies y me caigo en ella como si fuera mi propio ataud, pero no muero. Pierdo las pocas fuerzas que me quedan por descansar y me cansó más por arañar la almohada con mis dientes.
Las golondrinas ya no están junto a la ventana. Marcharon. Puede que el camino no este tan lejos como soñé aquella vez. Y el frío... dónde se esconde esta mañana derretida de julio?
Las golondrinas ya no están junto a la ventana. Marcharon. Puede que el camino no este tan lejos como soñé aquella vez. Y el frío... dónde se esconde esta mañana derretida de julio?
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