Cansada, asqueada, defraudada y avergonzada.
Este país empieza a convertirse en un circo.
No soporto, no entiendo y me cuesta respirar entre tanto rencor y tanta intolerancia. Y la política convertida en un arma arrojadiza y el pueblo de escudo.
Unos que estiran las situaciones hasta el caos, otros que son la negación sin razón, sin necesidad.
Me canso de las mentiras para recuperar el poder, del uso de símbolos más grandes que ambos partidos unidos. Harta de la demagogia barata, de la absurda antorcha que erigen como portadores del saber universal y la justicia.
Cansada de la política de rebajas, de la oposición sin sentido, de la falta de inteligencia, de la soberbia y del extremismo patético del que no obtiene lo que quiere.
Y no me valen manifestaciones de todo incluido, y gastos pagados. Y no me valen bailes de números. Y no me valen reconocimientos de ignorancia por parte de expresidentes que se ríen a carcajadas de 100 mil civiles muertos hasta la fecha. Y no me vale la utilización del patriotismo que hacen. Y no me vale la falta de decencia y de principios para volver a estar en el poder.
Y no doy cheques en blanco al gobierno que nos representa. Y critico lo que no me gusta. Y espero más y mejor. Pero lo de los otros… los de enfrente, los que da igual lo que se haga que nunca estará bien, los que venden a su madre al mejor postor y luego no se acuerdan, los que siempre son y están, los que llevan la ignorancia por bandera.
En esos ni confío ni creo. Y sinceramente espero que algún día abran los ojos, y salgan a la calle para ver lo que realmente es este país, y lo que necesita.
Que bufones… ya tenemos suficientes en la prensa que les ampara.